Miró alrededor… el estanque no
era demasiado grande, pero podría bañarse en él, ya lo había hecho en otras
ocasiones… estaba en un pequeño claro, alrededor… arboles y enormes rocas
ocultaban el lugar de la vista de muchos. Era su lugar secreto, cuando estaba preocupada,
cuando algo la apenaba, cuando necesitaba relajarse siempre venía a este lugar…
desprendía una calidez, ya fuese por la magia o por algún otro motivo desconocido.
Lo único que importaba era que allí se encontraba en paz, a salvo…
Algo en el agua llamó su atención…
miró a sus pies y vio pececitos de colores correteando entre sus piernas. Sonrió,
pues juguetones, mordisqueaban sus dedos… Sin embargo, su sonrisa pronto se
esfumó. El lugar estaba extraño, había algo diferente, no sabía lo que era pero
algo la turbaba…
De nuevo, algo volvió a llamar su atención…
Un ruido entre la maleza, seguido del característico caminar de unas pezuñas… Algo
la dejó sin respiración, apareció una figura llena de poder, de magia y de
bondad… Una figura equina, de un color grisáceo… pero tenía algo diferente. Un
cuerno surgía de la frente del animal…
Jamás había visto ninguno, decían
que verlo daba buena fortuna, decían que si no huía y se cruzaba en tu camino
algo muy bueno pasaría en tu vida… Asombrada y a la vez asustada por el
encuentro, se levantó lentamente… El unicornio seguía avanzando hacia ella. Ambos
se encontraron, la mágica criatura pifió, pero no estaba asustada, ni estaba
siendo violenta. Casi por un instinto, la joven elfa se aproximó aún más… y le
acarició el poderoso cuello… pareció gustarle pues volvió a bufar. Ella cerró
los ojos y sintió la piel del animal… la respiración… el potente corazón que
latía en su pecho… notó la calidez en su rostro y abrió repentinamente los ojos…
por un segundo parecía que ambos corazones latían al unísono. Pero no se movió,
su rostro seguía rozando la piel del animal y su mano seguía acariciando… Algo
volvió a hacer que cerrara los ojos… no quería hacerlo pero tenía sueño…
alguien o algo le decía que los cerrase… intentó controlar el extraño impulso
pero no lo consiguió…
Cuando volvió a abrir los ojos
estaba sola de nuevo… ¿Dónde había ido el unicornio? Giró sobre sí misma,
mirando hacia todas direcciones, buscando… pero no encontró nada… nada hasta
que sus ojos se clavaron en otros ojos oscuros… aunque en realidad todo era
oscuro… una figura envuelta en sombras se aproximaba… Sin embargo no le tenía
miedo. Poco a poco la sorpresa fue convirtiéndose en deseo, pasión… amor…
La oscura figura fue cogiendo
color… un cabello oscuro… un torso desnudo y sudoroso, musculado y bien
formado. Unos pantalones de cuero protegían la parte inferior y unas rudas y
curtidas botas le cubrían los pies. Lo último que se perfiló fue el rostro… y
cuando lo hizo, ella abrió los ojos de par en par… la boca quería hablar pero
no surgía palabra alguna… era él… ¿cómo había llegado hasta allí? ¿Cómo había
encontrado aquel lugar? No podía ser, no… estaba a miles de leguas de aquel
lugar, cómo…
Sin saber cómo ni por qué… se vio
corriendo hacia él y se lanzó cuando llegó a unos pocos pasos. El hombre la
agarró fuertemente, sin embargo no pudo sostenerla y ambos cayeron al suelo,
sonriendo… era real… podía tocarlo… era un sueño hecho realidad… era… Cuando terminaron de rodar… ambos
se miraron a los ojos… los de ella de un claro color, muy profundos. Los de él,
de un color oscuro, penetrantes… quería besarlo, necesitaba besarlo… los labios
se aproximaron, pudo sentir el aliento de él…
… Abrió los ojos, estaba tumbada
en la orilla del estanque, sus pies aún en el interior del agua… Había sido un
sueño, estaba confusa. ¿Qué había pasado? Se tocó los labios con una de sus
manos, pudo sentirlos húmedos, casi como si hubiesen sido utilizados
recientemente… Estaba cansada, debía de haberse
quedado dormida, no sabía cuánto había pasado pero debía volver o su padre se
enfadaría. No le gustaba que se pasara demasiadas horas y sola en el bosque. Debía
volver antes de que la encontraran en su lugar secreto.
Salió del claro y encontró a su
alce pastando donde lo había dejado, lo llamó… le acarició el lomo, pero no era
tan suave como la criatura de su sueño… se subió al lomo intentado despejar su
mente y comenzó a cabalgar…
En lo alto de una pequeña colina,
una figura cuadrúpeda contemplaba como se alejaba una joven elfa montada en un
alce… Sus ojos la siguieron un buen trecho, incluso después de perderse de la
vista… Se alzó sobre sus cuartos traseros y un extraño brillo surgió de un
cuerno que le sobresalía de la frente…
PD - Dedicado con cariño para una "Drow" que conozco.
Gracias :) No tenias por que haberte molestado y el hecho de que sea precioso hace que tenga muchisimo valor para mi.
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