¿Mi vida? ¿Quieres conocer mi vida? Mi vida ha sido una mierda... así
de claro. No conocí a mi padre, ¿seré bastardo de algún noble señor?
¿tal vez desliz de algún humilde porquero? Quizás jamás lo sepa, nunca
se ha preocupado por mí, ¿por qué iba a hacerlo ahora? Mi madre es una
prostituta... o lo era, hace años que no se de ella. Al principio le
escribía cartas, pero hace tiempo que deje de recibirlas. Mi niñez la
pasé en un prostibulo del norte... Osea que sí, digamos que nací en las
tierras del norte... ¿correrá sangre Stark por mis venas? Solo los
dioses lo conocen. En el prostíbulo aprendí muchas cosas de las
chicas... me enseñaron a escribir... a leer... y otras cosas no tan
comunes... robaba de vez en cuando algunas monedas de los clientes
despistados... eso me acarreo muchos problemas. Aunque hubieron otras
cosas que me ayudaron... de vez en cuando trabajaba para un
herborista... las putas me enseñaron a utilizar algunas hierbas y
algunas pócimas... el herborista me enseñó a hacerlas, a distinguir una
planta venenosa de otra que no lo era...
¿Pero qué podías esperar de un joven que siempre jugaban con fuego?
Quemarse... pasé muchas horas, días, meses en prisión... sin embargo eso
no me hacía desistir, mis golpes... mis robos eran cada vez mayores...
comencé a pelearme... comencé a luchar... hasta que acabé con la vida de
un estúpido soldado que me asaltó en medio de la calle con sus
compañeros... todos iban bebidos. Me dieron la mayor paliza que jamás
recibí, al borde de la muerte me sanaron en una oscura y fría celda. No
volví a ver la luz del sol...
Me preguntaste por qué quería ingresar en la guardia... No quise, se
vuestro trabajo, se que cogéis lo peor de la sociedad... violadores,
asesinos, ladrones y de la peor chusma posible. Sin embargo, prefiero
rodearde de los míos y tener una fría cama y una aún más helada sopa sin
apenas sabor... que marcharme al otro lado... No hermano, no he
olvidado cómo nos conocimos.

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