lunes, 14 de diciembre de 2009

Una imagen, un relato 2.0

La noche caía sobre el pequeño lago situado en un profundo bosque,las estrellas peleaban las unas con otras por ser la más luminosa, la Luna, cansada de los juegos de sus pequeñas vecinas ardió, callando a las juguetonas estrellas...

En el suelo, ajena a batalla estelar, se desperezaba una pequeña hada en una de las ramas de un alto árbol. Algo llamó la atención del pequeño ser, unos metros más allá de donde estaba, algo producía luz, primero un punto, luego dos, para pasar a tres... hasta llegar al centenar, dejó de contarlos y moviendo rápidamente sus alas se dirigió hacia las pequeñas luces. Llegó al borde de un pequeño lago parándose a unos centímetros del suelo, sin dejar de mover sus pequeñas alas. Siguió avanzando sobre el agua y divisó el primer punto luminoso, se aproximó a la superficie del lago y aproximó su pequeña mano hacia el punto, hasta tocar el agua, la luz se difuminó produciendo una mueca mezcla de sorpresa y tristeza en el semblante de la pequeña hada. Pasó de un punto luminoso a otro y a otro y a otro... el ánimo del pequeño ser fue descendiendo. No podía tocar ningún punto de luz si que este se esfumase en sus manos. Cuando estaba a punto de abandonar reparó en un gran punto de luz en el agua, más grande que los otros. Se aproximó a investigar y reconoció a la Luna. Sus facciones pasaron del abatimiento a la más absoluta felicidad, sin apenas pensarlo se dirigió hacia la Luna para abrazarla, extendió ambos brazos y una pequeña exclamación surgió del ser, volvía a ocurrir, la Luna también se esfumaba, le rehuía. De nuevo la desolación se apoderó de tan diminuto ser. Se dirigió hacia el árbol del que había surjido con la mirada perdida en la lejanía. Pero antes de llegar a su destino, alzó el rostro por instinto (tal vez) hacia el cielo en forma de plegaria, mas esta no salió de sus pequeños labios, pues allí arriba, estaba la inmensa y brillante Luna en su mayor esplendor.

- Eso es, he confundido arriba con abajo, abajo con arriba... - pensó para sí la ahora, contenta hada. Sin dudar ni un ápice, se dirigió hacia la Luna y se sentó en su regazo. La Luna entonces, se dio cuenta del pequeño ser que allí se había posado, pues seguía aún la lucha celeste. Los ojos de
ambos protagonistas se cruzaron y pasado un buen rato, la Luna preguntó...

- ¿Qué miras joven hada? - Silencio fue lo único que se oyó.

La Luna en tres ocasiones más, repitió la pregunta produciéndose el mismo silencio que anteriormente se produjo. El tiempo pasó y los primeros rayos del Sol asomaban por el horizonte. Al darse cuenta de ello, el hada se levantó, volvió a desperezarse y comenzó a aletear en dirección a su hogar, dirigiéndose a la Luna antes de marchar...

- Tu luz...

3 comentarios:

  1. se desmayo y k mas...???????yo kiero saber!!!!!!!XD

    ResponderEliminar
  2. me e ekivocao de relato pero me lio con lo de comentar jaja
    me referia al relato de abajo!como abras notado jaja

    ResponderEliminar
  3. Se desmayó y ahí dejo la imaginación para los demás... o es un final abierto para la segunda parte :p

    ResponderEliminar