lunes, 7 de diciembre de 2009

Una imagen, un relato 1.0

La luna brillaba en lo alto... la joven muchacha corría sin cesar, cada vez más agotada, su vestido cada vez más rasgado, pequeños cortes en sus descalzos pies y la sangre corriendo en pequeños hilitos hacia el suelo por su tostada piel. Paró un segundo para tomar aliento y volvió a oír ruido tras ella...

Alguien corría en su dirección a grandes zancadas. La asustada joven miró en rededor en busca de un posible escondite y divisó una pequeña charca con unas piedras que podrían ocultarla de la vista del asaltante, o eso creía ella. Se aproximó todo lo veloz que sus descalzos y doloridos pies le permitieron. La piedra estaba fría y el agua poseía un helor invernal, se mordió el labio y apretó su cuerpo contra la helada roca y esperó...

Los pasos disminuyeron el ritmo y hasta detenerse. La muchacha abrió los ojos al oir como el hombre que la perseguía olía el aire, tal como lo haría un animal... comenzó a escuchar rugidos y de nuevo los pasos aproximándose hacia su posición cada vez más... Todo volvió a silenciarse... Movida por el miedo, la curiosidad o una fuerza inexplicable, la joven mujer levantó lentamente la mirada y se le heló la sangre. Unos ojos la miraban, unos ojos humanos pero a la vez no humanos detrás de un enorme y peludo cuerpo marrón, dedos puntiagudos con garras terriblemente afiladas, unos colmillos,incluso más afilados y enormes que las garras... aún conservaba el pantalón, sin embargo la camisa hecha harapos colgaba de sushombros, tras unos segundos que parecieron una eternidad la bestia hinchó su peludo pecho y profirió un terrible aullido hacia el cielo, la joven, se desmalló... La luna seguía brillando en lo alto.

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