Alguien corría en su dirección a grandes zancadas. La asustada joven miró en rededor en busca de un posible escondite y divisó una pequeña charca con unas piedras que podrían ocultarla de la vista del asaltante, o eso creía ella. Se aproximó todo lo veloz que sus descalzos y doloridos pies le permitieron. La piedra estaba fría y el agua poseía un helor invernal, se mordió el labio y apretó su cuerpo contra la helada roca y esperó...
Los pasos disminuyeron el ritmo y hasta detenerse. La muchacha abrió los ojos al oir como el hombre que la perseguía olía el aire, tal como lo haría un animal... comenzó a escuchar rugidos y de nuevo los pasos aproximándose hacia su posición cada vez más... Todo volvió a silenciarse... Movida por el miedo, la curiosidad o una fuerza inexplicable, la joven mujer levantó lentamente la mirada y se le heló la sangre. Unos ojos la miraban, unos ojos humanos pero a la vez no humanos detrás de un enorme y peludo cuerpo marrón, dedos puntiagudos con garras terriblemente afiladas, unos colmillos,incluso más afilados y enormes que las garras... aún conservaba el pantalón, sin embargo la camisa hecha harapos colgaba de sushombros, tras unos segundos que parecieron una eternidad la bestia hinchó su peludo pecho y profirió un terrible aullido hacia el cielo, la joven, se desmalló... La luna seguía brillando en lo alto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario